Nuestra Historia

Breve Reseña Histórica

Los orígenes de Córdoba se pierden en el tiempo. Su situación cercana al río y la riqueza de las tierras de la campiña la configuraron como lugar idóneo para las primeras ocupaciones prehistóricas. Pero no es hasta el Bronce Final (siglos ix y viii a.C.) cuando se crea el primer asentamiento propiamente dicho. Con la llegada de fenicios y griegos a la península, la ciudad se reafirma como un importante centro minero y comercial gracias a la navegabilidad del Guadalquivir. Este hecho favoreció las relaciones y la difusión artística y comercial, integrando a esta localidad con las principales urbes del momento.

HISTORIA

 

 

HISTORIA DE MONTALBÁN

      

Encaramado sobre una loma, Montalbán se afianza en el paisaje con bravura y alteranía. Su ubicación constituye, además, un factor fundamental para reconstruir su historia. Situado a caballo entre las campiñas cordobesa y sevillana, destaca por el potencia agrícola de sus suelos, fértiles tierras que fueron fuente de atracción de los asentamientos humanos de la antigüedad y que hoy siguen marcando el modo de vida de sus habitantes.
En los mismos campos donde hoy brotan sus afamados ajos y melones, además de cultivos de cereales y olivos, el pasado se encargó de dejar su huella con un vaso campaniforme que posiblemente formó parte de un ajuar funerario.
Aunque carece de contexto arqueológico, es la prueba que demuestra la ocupación de estas tierras por Comunidades de la Edad del Cobre.

El pueblo de Montalbán, al igual que tantos otros de la provincia de Córdoba, ha estado sometido a hipótesis acerca de su posible conexión con alguna villa romana citada en las fuentes literarias antiguas. Los hallazgos arqueológicos dentro del término municipal son abundantes en la cadena de cerros de los Carramolos, donde, si bien no se ha hallado ninguna fortificación, hay una gran cantidad de cerámicas romanas, ibero-turdetanas, y de otros tipos, señal de que habría existido por aquellos lugares una antigua Comunidad.

Otro importante descubrimiento, esta vez esn Tentecarreta, es la localización de una Catacumba donde han sido hallados enterramientos con ajuar funerario que permiten datar tal yacimiento entre la segunda mitad del Siglo IV y comienzos del Siglo V d.c.
Montalbán se incluye, por sus características urbanas, dentro de los llamados "pueblos fortaleza" de la Campiña de Córdoba, ya que su castillo y edificaciones, de los que en la actualidad no quedan restos, se levantaron en época medieval sobre una colina. Es precisamente a este periodo, concretamente a los Siglos bajomedievales, a los que se remonta el origen de su actual nombre. Y es que su topónimo, hace referencia al emplazamiento de la población y al color de su tierra. Montalbán, "Monte Blanco".

Acuerdos, transacciones económicas, herencias, concesiones o casamientos han marcado el devenir histórico de este pueblo que, durante los siglos bajomedievales, formó parte del patrimonio de diversas casas nobiliarias cordobesas entre las que destacan la Casa de Aguilar y la Casa de Montemayor.

Más adelante, en la Edad Moderna, Montalbán formó parte del dominio señorial de los Marqueses de Priego, quienes, según los antiguos escritos, ejercieron un amplio control en diferentes parcelas de la vida diaria de su vecindario, en su mayoría jornaleros. De esta etapa, (Siglos XVI, XVII, XVIII) también consta que, a diferencia de otras poblaciones próximas, Montalbán vivió un crecimiento demográfico continuado, aunque se viese afectado coyunturalmente de forma negativa a causa de epidemias y crisis de subsistencia.

A finales del Antiguo Régimen, el municipio cordobés experimentó un proceso de desvinculación del Marquesado de Priego. Durante la Guerra de la Independencia, padeció el saqueo de los franceses, perdiéndose el archivo municipal. A pesar del predominio de la actividad agraria, cabe destacar que, a comienzos del Siglo XIX existían en la población unos trescientos telares de lienzo, en los que trabajaban mujeres.

Los ecos de estas tierrras tienen hoy un reflejo en sus habitantes, trabajadores infatigables con gran experiencia en los aprovechamientos agrarios y un importante espíritu emprendedor. De carácter abierto y amena conversación, los montalbeños y montalbeñas reciben al turista con una sonrisa, imprimiendo su amabilidad a través de un característico acento y gracejo, singular en la provincia. Al ser contemplado en la lejanía, Montalbán destaca por su albo caserío, como un copo de nieve que descansa sobre la fértil campiña. En su interior, sus calles, de recto trazado, esconden los olores de una exquisita y reconocida gastronomía que se funde con los vinos de la tierra, Denominación de Origen Montilla-Moriles.

quiere significar que tenían un nivel económico medio. En cuanto a la cuestión cultural, Vaquero tampoco le reconoce valía alguna. Según él, en el Liceo se mezclaban reaccionarios y seudo-republicanos para politiquear amigablemente. Ya hemos hecho referencia a las relaciones entre el grupo republicano y los socios del Liceo, cuando en las elecciones de 1.909, aquellos, le pidieron a ésta, que fuesen juntos, a lo cual se negaron. Y por ello perdieron las elecciones los republicanos. Sin embargo en las elecciones de 1.910, los liceistas votaron republicano. Esto hizo que los republicanos ingresaran en el Liceo creyendo que así iban a aumentar su fuerza, pero no ocurrió así. Vaquero no era partidario de esta integración y se mantuvo al margen con sus seguidores en la "Fraternidad Republicana". Ésta mantuvo una serie de enfrentamientos con el Liceo por la cuestión de atraer a los montalbeños a su seno. Siempre que los de la Fraternidad organizaban un baile para que fuesen las mujeres, los del Liceo organizaban una representación de teatro que era más llamativa para éstas. Al final el director del Liceo y Eloy Vaquero acabaron a tortas.

 

 

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