Arquitectura tradicional funcional. El cortijo

ARQUITECTURA TRADICIONAL FUNCIONAL

  • ARQUITECTURA TRADICIONAL FUNCIONAL. EL CORTIJO

Los cortijos constituyen ejemplos de la arquitectura agrícola de Montalbán, muy vinculada a la producción de aceite. Las construcciones reflejan el carácter funcional de la edificación, tanto en la disposición y tipología de las estancias, como en la sencillez y economía constructiva.

Inmersos en el entorno rural, la imagen exterior predominante de los cortijos es de cerramientos de tapial encalados y cubierta inclinada de teja cerámica. La vivienda suele estar vinculada a fines agrícolas con Edificación agrícola y/o Instalación agropecuaria y/o Industrias vinculadas al medio rural (Almazaras de aceite).

 

Cortijo Los Cantillos: Caserío de disposición cerrada en torno a un patio principal. En la fachada principal se ubica el señorío, que ha sido reformado, y en un lateral una amplia zahúrda con corral anejo.

 

Cortijo Las Morras o Casa Pelenchones: Caserío estructurado en torno a dos patios. Uno de ellos se encuentra flanqueado por viviendas, alojamientos para aceituneros, cocina, cuadras y almacenes; y el otro, más espacioso, está vinculado a la vivienda principal y almazara.

Cortijo El Prado: El caserío forma una estructura abierta, en la que las edificaciones de distinta tipología y antigüedad, se disponen perpendicularmente entre sí, dando lugar a varios espacios intermedios a modo de patios abiertos por uno de sus lados con uso vinculado a las tareas agrícolas o ganaderas.

 

Cortijo de Trillo: Caserío formado por dos núcleos próximos de edificación. El principal está constituido por vivienda principal, nave del molino y extenso patio; el de menor entidad está formado por almacenes, cocherón y diversos patios. Destaca el mal estado de la edificación.